¿Por qué es tan difícil dejar una adicción?

15/Mayo/2017

 

El conjunto de alteraciones físicas y psicológicas ocasionan el denominado síndrome de abstinencia y complica enormemente a las personas el proceso de dejar de consumir drogas

 

 

Agencias

 

Primera parte

 

Ansiedad, irritabilidad, temblores, pesadillas, frecuencia cardiaca alta y pupilas agrandadas son algunos de los síntomas que puede presentar una persona que abandona abruptamente el consumo de alguna sustancia a la cual es adicta. En su conjunto, estas alteraciones físicas y psicológicas ocasionan el denominado síndrome de abstinencia.

 

Este síndrome complica enormemente a las personas el proceso de dejar de consumir drogas, y hoy tenemos un problema de adicciones en el país que debe reconocerse como problema de salud pública, considera el investigador Eduardo Calixto González, jefe del Departamento de Neurobiología del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.

 

La principal causa de muerte en nuestros jóvenes son las lesiones o traumatismos craneoencefálicos, y muchos de ellos se explican por conductas causadas por una adicción al alcohol o a otras drogas”.

 

Eduardo Calixto estudia los cambios conductuales y de la actividad cerebral que se dan durante la abstinencia del consumo de drogas. Además, busca bases electrofisiológicas que permitan el bloqueo o la disminución del síndrome de abstinencia.

 

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, Eduardo Calixto explica cómo las neuronas tienen receptores para detectar distintas moléculas, llamadas neurotransmisores, que naturalmente ayudan a las células nerviosas a comunicarse, pero que en los procesos biológicos de la adicción y el síndrome de abstinencia estos receptores se ven sobrecargados y se alteran, perturbando el funcionamiento del cerebro.

 

¿QUÉ HACEN LAS DROGAS AL CEREBRO PARA VOLVERLO ADICTO?

 

Los sistemas de neurotransmisores en el cerebro funcionan de cierta manera en el día a día, entonces cuando llega una droga lo primero que hacen las neuronas para protegerse de este bombardeo de sustancias que alterarían su funcionamiento es esconder a sus receptores. Este es un mecanismo que tienen las neuronas para pedir que se elimine más rápido el neurotransmisor o la droga que la altera, de manera que se genere cada vez una menor respuesta.

 

Pero cuando se esconden los receptores para proteger a la neurona, el cerebro pregunta: ¿qué pasó con eso que me ponía contento y feliz?, ¿qué pasó con aquello que me relajaba? Entonces el organismo busca volver a la sensación de relajamiento o de placer, pero ya no encuentra la concentración indicada para hacerlo, pues los receptores siguen escondidos y, por eso, paradójicamente, pide más droga.

 

Esto ocasiona que una persona necesite de más concentración o de dosis repetidas de la droga para llegar al mismo efecto que tuvo en un principio, cuando comenzó a consumirla. En consecuencia, los pocos receptores que quedan expuestos se ven sometidos a una mayor cantidad de la sustancia y permanecen mucho tiempo ocupados. Esto genera los dos principios básicos que son la tolerancia y la dependencia.

 

El individuo cada vez va perdiendo el efecto que le provocaba la droga: tolerancia. Al mismo tiempo, sin esa droga la neurona no funciona como funcionaba antes: dependencia. Juntos, tolerancia y dependencia, forman el síndrome de abstinencia que ocasiona que una persona adicta solo pueda funcionar cuando se le da otra vez la droga.

 

El problema es que se va generado una modificación neuroquímica de los receptores y, en consecuencia, va cambiando, poco a poco, la actividad de la neurona hasta que esta se pierde o hasta que se mal adapta el sistema. Esos son los principios farmacológicos de casi todas las adicciones.

 

¿TODAS LAS DROGAS GENERAN EL MISMO TIPO DE ADICCIÓN?

 

No, hay diversos tipos de droga y no todas actúan sobre el mismo sistema de neurotransmisión. Por ejemplo, las drogas como la cocaína actúan sobre el sistema de la dopamina, por eso les decimos drogas dopaminérgicas; estas drogas son increíblemente adictivas y desde la primera exposición pueden generar tolerancia y resistencia. Tenemos también drogas como los derivados de la heroína que van sobre el sistema de los opiáceos, que igual son muy adictivas y que generan mucho placer.

 

Pero también tenemos otro tipo de drogas como pueden ser las benzodiacepinas, que son drogas que recetamos mucho los médicos para tratar de tranquilizar a una persona y utilizan el sistema de inhibición más importante que tiene nuestro cerebro que es el GABA, llamado así por las iniciales de ácido gamma amino butírico. El GABA es un neurotransmisor inhibidor que prácticamente es el responsable de que nos vayamos a dormir y es el responsable de que podamos poner atención en ciertos momentos.

 

El sistema GABA también se ve afectado por el alcohol. En un principio, el alcohol libera un poco de dopamina pero después la inhibe y por eso cuando una persona se intoxica con alcohol se la pasa dormida, se la pasa pidiendo perdón, llora y termina prácticamente dormida sin acordarse de lo que pasó un día antes.