Muere niño y varios quedan heridos, tras caer camioneta pasajera al barranco

20/abril/2017

La invasión de carril contrario y el exceso de velocidad, fueron las causas del fatal accidente, el responsable se fugó

 

Un niño muerto y varias personas lesionadas; así como miles de pesos en daños materiales fue el resultado de un accidente automovilístico registrado sobre el tramo carretero Ocosingo-Palenque, muy cerca de un ejido llamado “El Naranjo”, donde el exceso de velocidad y la invasión de carril contrario aparentemente fueron las causas de este lamentable hecho.

La tarde de este martes, a la altura del kilómetro 135+500 se encontraban un camión tipo tres toneladas y media, color blanco con placas de circulación 535 – EZ1 del Servicio Público Federal de Carga con un remolque cargado con 19 tinacos de la marca Rotoplas, y en el fondo de un barranco aproximadamente 15 metros de profundidad, una camioneta marca Nissan tipo Estaquitas color blanca con laminillas de circulación CV-14595, misma que rentaba sus servicios de transporte público cubriendo la ruta Ocosingo-Chilón y viceversa.

El grupo de personas que se encontraban en el lugar a la orilla de la cinta asfáltica, le dijo a la Policía Federal que dentro de dicha unidad estaba un menor de edad sin vida, que vestía playera en color café y pantalón negro, mismo que había muerto debido al accidente por un trauma craneal severo, y fue llevado al descanso del Panteón Municipal, hasta donde llegó un señor de nombre Jerónimo Gómez Méndez, quien dijo que el occiso era su hijo Miguel Ángel Gómez Guzmán, de tan sólo 10 años de edad y que vivía en el ejido “Centro Chic”, para donde se dirigía la unidad de pasajeros al momento del accidente.

En el lugar se encontraba Miguel Ángel Deara Gómez, chofer de la camioneta volcada, argumentando que con seis pasajeros había salido de Ocosingo y al pasar por donde se ubica el ejido citado, el camión cargado de tinacos invadió su carril y se produjo el fuerte impacto, razón por la que el chofer responsable se dio a la fuga con rumbo desconocido, abandonando en el lugar la unidad que conducía.

Cuando la Policía Federal informó a los afectados que se llevaría las unidades al corralón para ser puestas a disposición del Ministerio Público, los habitantes del lugar le dijeron que eso no pasaría, porque ellos se las llevarían a su ejido, donde esperarían al dueño de la empresa que llegara a pagar lo que su chofer había ocasionado.

De igual forma, no permitieron que al cuerpo del menor le practicaran la necropsia, argumentando que ellos se rigen bajo Usos y Costumbres, acto seguido se llevaron a Miguel a su casa donde después de velarlo le darían sepultura. MARCOS RAMOS – OCOSINGO, CHIAPAS