¿Quieres llevar una dieta vegetariana? El balance es crítico

1/febrero/2017

La gente toma la decisión de volverse vegetariana por diferentes razones. Algunos se vuelven vegetarianos porque su religión no les permite comer carnes, porque consideran que no es correcto o ético con el ambiente, por su cultura o simplemente porque quieren llevar una dieta más saludable. Antes de exponer las ventajas y las desventajas de una dieta vegetariana es importante aclarar que existen varios tipos de dietas vegetarianas y un hábito adicional al que no se le puede llamar “vegetariano” en todo el sentido de la palabra.  Este cuadro te ayudará a entender las diferencias que existen entre quienes se hacen llamar vegetarianos:

Finalmente encontramos un grupo de personas que no son completamente vegetarianos. Ocasionalmente consumen aquellos productos que las anteriores categorías excluyen por completo.

Quiero aclararte que existen dietas vegetarianas responsables y otras que no lo son. Las dietas vegetarianas responsables se preocupan por sustituir las vitaminas, minerales, aminoácidos y los elementos selectivos provenientes de la proteína animal que ya no se consumen debido al cambio de alimentación. Las dietas irresponsables eliminan por completo los productos provenientes del reino animal sin sustituir los nutrientes provenientes de éstos. Son precisamente estas últimas las que agrupan la mayor parte de las desventajas.

Teniendo claros los lineamientos básicos, comencemos con las ventajas.

Una dieta vegetariana responsable:

Es rica en fibra.

Contribuye a controlar el colesterol.

Ayuda a bajar de peso.

Ayuda a controlar la presión arterial.

Evita el desarrollo de diabetes tipo 2. Se ha encontrado que las personas diabéticas que siguen una dieta vegetariana tienden a reducir la necesidad del consumo de medicamentos, así como de insulina.

Ayuda a prevenir el cáncer. Existe menor probabilidad de contraer cáncer del colon y otros órganos del aparato digestivo al restringir el consumo de carne. También se hace referencia a que el consumo de frutas ayuda a prevenir el cáncer de la próstata, del estómago, del pulmón y del páncreas, entre otros.

Ayuda a la salud del corazón. El eliminar las carnes de la dieta ayuda a prevenir los riesgos de los problemas cardiovasculares.

Ahora, vamos a conocer la otra cara de la moneda. ¿Cuáles son las desventajas de llevar una dieta vegetariana? Toma nota.

En una dieta vegetariana que no está bien balanceada puede que el consumo de los siguientes nutrientes no sea suficiente:

Vitamina D, calcio y zinc. La vitamina D es importante no sólo para la salud de los huesos, del corazón y la prevención de ciertos cánceres, sino hasta para la longevidad. El calcio contribuye al fortalecimiento de los huesos y de los dientes y el zinc juega un papel importante en la división de las células y la formación de proteínas.

Hierro. El hierro proveniente de las plantas es más difícil de asimilarse que el proveniente de fuente animales, por eso, los vegetarianos necesitan una dosis doble de los alimentos que les proporcionen hierro comparado con las personas que llevan una dieta que no es vegetariana.

Vitamina B12. Esta vitamina contribuye a prevenir la anemia y a producir glóbulos rojos.

Yodo. La glándula tiroides necesita del yodo para garantizar el funcionamiento adecuado de los riñones y el corazón, entre otros órganos.

Proteínas. Las proteínas son unos compuestos muy importantes que forman los músculos. De hecho, necesitamos proteínas para casi todas las actividades que hace el cuerpo. Por ejemplo, la hemoglobina es la proteína que lleva el oxígeno en la sangre, otras proteínas mandan señales al cerebro.

Si tomas en cuenta esta información y tus hábitos alimenticios son adecuados, puedes llevar una dieta vegetariana responsable y saludable. Lo importante es que proveas a tu cuerpo de todo lo que necesita para nutrirse y para que pueda funcionar adecuadamente. Si has tomado la decisión de llevar una dieta vegetariana, primero consulta con tu médico y con un nutricionista para que te explique más en detalle.

Recuerda que una alimentación sana es uno de los pilares fundamentales de la buena salud.