Tubo de ensayo

21/enero/2015

René Delios

 

rene¿Buscarán alianzas el PAN y el PRD?

Igual y sí.

Sabemos que Nuevo León es la máxima aspiración de los panistas para gobernar y saben que tienen buenos candidatos para contender por el gobierno estatal, siendo Margarita Arellanes su mejor exponente.

Seis puntos separaron al PAN del triunfo en 2009, cuando su candidato Fernando Elizondo obtuvo el 43 por ciento contra el 49 por ciento del priísta ganador, Rodrigo Medina, correspondiendo al PRD el 3.4 por ciento de los sufragios emitidos.

Sonora es otra entidad atractiva para la alianza entre izquierda y derecha, gobernada en la actualidad por Acción Nacional, merced al triunfo de Guillermo Padrés Elías por cuatro puntos porcentuales sobre el priísta Alfonso Serrano Elías.

San Luis Potosí es otro estado que ya gobernó alguna vez (2003-09) Acción Nacional, aunque hace seis años, su candidato Alejandro Zapata Perogordo se desinfló notablemente y quedó cuatro puntos del sorpresivamente ganador, el priísta Fernando Toranzo.

Como en los estados mencionados anteriormente, el PRD no representa gran cosa para los electores, aunque su eterno aspirante, el ex priísta Juan Ramiro Robledo, alcanzó un nada despreciable 8.57 por ciento, con lo que una alianza derecha e izquierda podría haber derrotado al priísta.

Querétaro es otra de las entidades que elegirá gobernador el año próximo y después de doce años de gobiernos panistas y seis de uno priísta, los blanquiazules tiran al retorno. Hace seis años el panista Manuel González Valle cayó ante el priísta José Eduardo Calzada por cinco puntos de diferencia, por lo que los poco más de cuatro puntos ganados por la izquierda( PRD, PT y Convergencia) no le habrían alcanzado para derrotar al tricolor en una eventual alianza.

Hoy, los panistas saben que tienen dos buenas cartas para competir con posibilidades de éxito en las figuras de Francisco Domínguez y Ricardo Anaya, su dirigente.

Campeche es una entidad en la que el panismo ha crecido en forma desmesurada en los años recientes, situando a sus candidatos a gobernadores cercanos a la victoria. Fueron elecciones difíciles para el priísmo las de 1997, 2003 y 2009, donde el riesgo de caer vencidos se mantuvo hasta el recuento de los votos. Antonio González Curi ganó con dificultad a la entonces perredista Layda Sansores, para que seis años después el panismo emergiera como fuerza electoral y Juan Carlos del Río se quedara dos puntos porcentuales por debajo del priísta Jorge Carlos Hurtado. Los poco más de dos puntos porcentuales obtenidos por la izquierda no representaron nada en cuanto a sufragio se refiere.

Colima es el otro estado en que izquierda y derecha podrían apostar para ir juntos, en un esfuerzo por obtener el gobierno estatal. Siendo uno de los estados con menor número de electores, los priístas ganaron Colima con su candidato Mario Anguiano Moreno por menos de 18 mil votos de diferencia sobre la panista Martha Sosa Govea, lo que les dio un porcentaje de 50 por ciento al ganador y 44 por ciento a la derrotada. La izquierda obtuvo poco más del 2. 5 por ciento, insuficiente para un triunfo en una eventual alianza de aquella época.

Hablamos de entidades en dónde hay posibilidad de una alianza que tendría que impulsar el PAN o rogar el PRD. Distante, pero es posible.