Tubo de ensayo

13/enero/2015

reneRené Delios

Luego de sus escándalos, no pueden presumir en los partidos que gozan de total credibilidad.

No tiene tres años que Acción Nacional  era el partido en el poder federal, y lo fue por dos sexenios, tiempo que no le fue suficiente para cambiar la situación del país, por lo que los electores le dieron la vuelta en los comicios de julio del 2012, y lo mandaron al tercer lugar, regresado al PRI a Los Pinos.

A Acción Nacional le pesan algunas acciones de sus militantes, autoridades y hasta representantes populares, pues siendo el partido que promueve la honestidad y la moralidad como unas de sus grandes banderas, en los meses recientes una serie de eventos que desnudan las intenciones de varios de sus militantes, dirigentes y representantes populares, le reviraron la plana.

El escándalo de los llamados “moches”, que representó el pedir dinero por parte de los diputados federales para autorizar presupuestos a modo o incluso ajustar algunos otros para privilegiar a ciertas autoridades, especialmente ayuntamientos gobernados por militantes de ese partido, les reventó en la cara; esa vez fueron los propios alcaldes los que expusieron públicamente el tema, el que fue ventilado mediante filtraciones de todo tipo, y hasta involucraron al propio coordinador de los diputados panistas, Luis Alberto Villarreal, quien se volvió a “lucir” en otro escándalo en el que participaron varios legisladores federales y hasta asesores de la bancada, en la famosa fiesta privada de Puerto Vallarta, donde participaron bailarinas de tabledance, dañando la imagen moralina de los panistas, y que le costó el cargo al mencionado coordinador un personaje cercano al grupo de Gustavo E. Madero Muñoz, el presidente de ese partido.

Del PRD pues qué decir: corrupción, nexos con el crimen organizado, siendo los principales escándalos desde luego el caso Ayotzinapa que le dio la vuelta al mundo –y del que se sigue escribiendo bastante-, y la llamada ruta 12 del metro de la que nadie dabe nadie supo en qué quedó ¿negociaron? ¡Desde luego! Y lo veremos pronto.

Del PRI, desde luego, la misma frecuencia, con todo tipo de ineficacias, empezando por Michoacán, en dónde su gobernador tuvo que ser removido luego de que los Caballeros Templarios se adueñaron del estado, y en respuesta surgieron las Autodefensas, en otra tierra de nadie como lo es hoy Guerrero.

Pero También entidades como Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León están en la mira electoral de los ciudadanos, en dónde la violencia ha tratado de ser maquillada, minimizada desde luego por los propios políticos, y hasta el gobierno federal, porque sumados todos los casos, hablamos de cinco entidades que son la sexta parte de los gobernados del país.

Eso no se ve muy bien y es por eso que en cada caso, la administración e peña Nieto ha entrado al quite, a riesgo de su propia imagen, como sucedió finalmente con el asunto de Guerrero que, aún no termina.

Así que en todas esas siglas hay manchas que les van a pesar en las elecciones 2015.